Fue un elegido de los dioses que le llevaron al poder y a la gloria en plenitud de gracia y juventud, y desde allí le protegieron como a uno de los suyos, como a Aquiles, Paris o Ulises, de las turbulencias de un viaje por los procelosos mares de la Transición. Zeus y Atenea se ocuparon del cebrereño durante casi cinco años en los que Adolfo Suárez González se debatía en singular combate contra enanos, monstruos marinos y piratas, se abría paso en las tempestades y se defendía heroicamente contra los cantos de sirena hasta que sus dises protectores tiraron la toalla ante la conjunción de elementos en su contra, hábilmente utilizada por otras divinidades que habían puesto sus ojos en un rival pleno de gracia y juventud.
Expulsado del paraiso, vagó cmo alma en pena buscando nuevas derrotas, pero ya no era lo mismo. Perdida la gracia tuvo que sacar fuerzas de flanqueza y embarcarse en buques mal armados y peor tripulados. Inventó un partido perfecto, sin intrigantes barones ni adherencias ideológicas indeseables,; una formación de izquierdas con vocación de bisagra.
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El destino le había vuelto definitivamente la espalda presto para cebarse en el elegido de antaño. Y en efecto, a partir de entonces se conjuraron contra él las desgracias en donde más daño le podían causar: su familia. Finalmente, los dioses le sumieron en una profunda oscuridad, una terrible enfermedad que le condenó al olvido de las campñas emprendidas y de los laureles cobrados. Al menos ha podido disfrutar, aunque tardíamente y durante unos pocos años, del reconocimiento que tan sañudamente le negaron en su vida activa. Ahora, fallecidas su esposa Amparo y su hija Mariam, con su hija Sonsoles afectada también por el cáncer, vive recluido en su casa d ela urbanización La Florida, próxima a Madrid. Los dioses se apiadradon de él finalmente paliándole sus heridas abiertas en carne viva: no le permitieron recordar sus hazañas ni el poder que disfrutó, pero le ocultaron la desaparición de sus seres queridos.
Texto de José García Abad, de su libro " Adolfo Suárez. Una tragedia griega".
La verdad, es que comencé siendo de esas personas reacias a leerse estos tres fantásticos libros. ¿Motivo? Nunca he sido de modas: me leía un libro porque tenía algo que me llamaba la atención, algo que sabía que me iba a transmitir y, estos libros, eran la moda de aquel momento así que fuí bastante reacia a cogerlos y comenzar a leeros. Si que es cierot que todo cambió, y mucho, cuadno llegó agosto y había leído, tras muchos aós de esfuerzo, todos los libros de mi casa y acaba de llegar " Los hombres que no amaban a las mujeres" a mi casa; así que, muy a pesar mío, comencé a leerlo. Ha sido de las mejores cosas que he hecho en mi vida (y puedo parecer exagerada a muchos). Fue un libro que me enganchó de tal forma que, a los dos días me lo había terminado y necesitaba mucho más así que, como era predecible, me compré los otros dos libros a la vez y a la semana y media me había leído estos tres libros d eun fantástico escritor.
Realmente, no se que es lo que me enganchó: la historia, sus personajes, su forma de contar la cosa.... o es que era un conjunto de cosas que no se puede explicar.
El primer libro se centra en la historia del periodista Mikael Blomkvist, que es investigado y apartado de su trabajo por su dudosa credibilidad por lo que se retira momentaneamente de la vida labora. Otro de los personajes principales es Lisbeth Salander, una joven investigadora peculiar donde las haya y que, no puedo contar más de ela. La primera novela gira entorno a un misterio que lleva más de 30 años sin resolver y que, los dos protagonitas son contratados para encontrar la verdad y sacarla a la luz. Resolver un duro misterio que lleva martirizando a un hombre durante toda su vida.
Thiller de la película
El segundo libro es "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" es el segundo libro de la saga. Lisbeth Salander se ha tomado un tiempo: necesita apartarse del foco de atención y salir de Estocolmo. Trata de seguir una férrea disciplina y no contestar a las llamadas ni a los mensajes de Mikael, que no entiende por qué ha desaparecido de su vida sin dar ningún tipo de explicación. Lisbeth se cura las heridas de amor en soledad, aunque intente distraer el desencanto con el estudio de las matemáticas y ciertos placeres en una playa del Caribe.
¿Y Mikael? El gran héroe, Súper Blomkvist, vive buenos momentos en Millennium, con las finanzas de la revista saneadas y reconocimiento profesional por parte de colegas y otros medios. Ahora tiene entre manos un reportaje apasionante sobre el tráfico y la prostitución de mujeres procedentes del Este que le han propuesto una pareja, Dag y Mia. Las vidas de nuestros los protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto... una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo.
El tercer y último libro de la saga Millenium " La reina en el palacio de las corrientes de aire" la verdad, es que deja más. Es decir: ahce desear una cuarta parte de estos fantásticos libros. Lisbeth no está muerta, aunque no hay muchas razones para cantar victoria: con una bala en el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la vida. Le esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente muy peligroso sigue acechándola: Alexander Zalachenko, Zala. Desde la cama del hospital, y pese a su gravísimo estado, Lisbeth hace esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa.
Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del poderoso periódico Svenska Morgon-Posten, en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes, Mikael se siente muy solo. Quizás Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado, para siempre.
Son , sin duda , tres libros fantásticos que recomiendo sin dudar a cualquier persona.A todos gusta. Las pelícuasl si que es cierto que para mi la primera dejó mucho que desear no me gustó y no fui al cine ni a ver la segunda entrega. Aunque, debo decir: que la primera película dejé de verla a mitad porq...me pareció horrible.
Larsson creció en el campo con sus abuelos, en el pequeño municipio de Norsjö, unos 100 km al norte de Umeå, que aparece en un capítulo de Los hombres que no amaban a las mujeres. Con ocho años falleció su abuelo (1962) y volvió a Umeå.
Insomne desde su adolescencia, dedicaba noches enteras a redactar en una máquina de escribir que le regalaron a los 12 años; no dejaba dormir a nadie y lo mandaron al garaje. Con 14 años y estando de camping, fue testigo de cómo sus amigos violaban a una chica; días después se cruzó con ella por la calle y se acercó a excusarse por no haberlo evitado, pero ella lo rechazó; siempre se sintió culpable. Eso lo marcó y desde entonces fue un feminista convencido.
Más tarde, Stieg trabajó de lavaplatos en distintos restaurantes de la ciudad y en una fábrica de papel. Viajó dos veces a África con el dinero que iba ahorrando. Entre 1977 y 1999 trabajó como diseñador gráfico para la agencia de noticias Tidningarnas Telegrambyrå (TT).
Fue uno de los impulsores de las protestas contra la Guerra de Vietnam en la ciudad. Durante una de las manifestaciones conoció a Eva Gabrielsson, su pareja. Militó en la trotkista Kommunistiska Arbetareförbundet (Liga Comunista de Trabajadores). Profundamente comprometido en la lucha contra el racismo y la ultraderecha antidemocrática, participó a mediados de los 80 en la fundación del proyecto antiviolencia Stop the Racism. En 1995 fue uno de los promotores de la Fundación Expo, dedicada a "estudiar y cartografiar las tendencias antidemocráticas, de extrema derecha y racistas en la sociedad". Desde 1999 fue director de la revista de la fundación, también llamada Expo. Empezaron con la revista en 1995 cuando siete personas fueron asesinadas por nazis. Él trabajaba de noche para intentar que todo siguiera funcionado, pero según el mismo Larsson, no recibieron ningún apoyo de la sociedad, y en 1998 la revista se vino abajo. Se reorganizaron con una nueva gestión en 2001. Escribió varios libros de investigación periodística acerca de los grupos nazis de su país y de las conexiones entre la extrema derecha y el poder político y financiero. Amenazado por la ultraderecha, no quiso casarse con su pareja, la arquitecta Eva Gabrielsson, para que su nombre no constara en ningún registro oficial (un compañero periodista suyo fue asesinado con un coche-bomba).
Larsson sentía también un gran interés por la ciencia ficción; presidía la sociedad escandinava de este género. Muy trabajador, fumador compulsivo (consumía tres paquetes de tabaco al día), bebedor asiduo de café, padecedor de insomnio y amante de la comida basura, su corazón acabó afectado por este modo de vida y falleció de un infarto cuando, averiado el ascensor, subía a su casa de cincuenta metros cuadrados situada en un quinto piso.
La herencia de Stieg Larsson El legado de Stieg Larsson ha provocado un enfrentamiento entre su viuda Eva Gabrielsson, por un lado, y el padre y el hermano del escritor (Erland y Joakim respectivamente), por otro. Son éstos quienes han recibido la millonaria herencia, que incluye todos los derechos de sus obras así como la manera de gestionar lo que dejó escrito. Sin embargo, Gabrielsson cree que es ella quien debería tener el control al ser la persona que mejor le conocía; Larsson abandonó el hogar familiar a los 18 años y desde entonces vivió con Gabrielsson sin mantener apenas contacto con su padre y hermano.
Erland y Joakim ofrecieron a Gabrielsson un acuerdo por el que le daban 20 millones de coronas suecas y la tercera parte de los derechos de autor, aunque esta oferta fue finalmente rechazada por la viuda.
En una entrevista para el diario italiano "La Stampa" publicada el 07/02/2010, Gabrielsson desmintió las afirmaciones del colega de Larsson, Kurdo Baksi y del que fuera su jefe durante años en la agencia de noticias sueca TT, Anders Hellberg, que levantaron gran polémica en Suecia al asegurar que otra persona escribió los libros. Gabrielsson afirmó que ella es arquitecta y que "durante un cierto período coleccionó informes y estudios sobre los barrios y los edificios de Estocolmo" de los que el escritor se sirvió para ambientar sus novelas. "No necesitaba ningún tipo de ayuda para escribir. Cuando se sentaba ante el ordenador, tenía las ideas muy claras y escribía muy rápido, mientras que yo soy muy lenta", afirmó.
El 23 de abril es una fecha señalada en todo calendario de un buen amante de los libros por ser el día en que se celebra la "fetividad". Dia de Sant Jordi, cuenta la tradición que una rosa y un libro debe regalar un enamorado. Y, es de ahí de donde se festeja el " Día del Libro".
Es de esta forma como las ciudades se llenan de literatura por cada rincón y dónde los libros toman las plazas de cada ciudad para transmitir con sus versos y palabras lo mejor de todo ello.
Esta fecha coincide, cada año, con la entrega del Premio Miguel deCervantes por parte del Rey. Una tradición que comenzó el 23 de abril de 1930 y que, en 1964 quedó fijado como el Día del Libro para todos los países de lengua castellana y portuguesa. Ya en el año 1993, la entonces Comunidad Europea, lo proclamó Día Europeo del Libro y, finalmente, la UNESCO decididó dos años después establecer el Día Mundial del Libro.
Una tradición que s ha ido difundiendo por los paises de todo el mundo para que ya no solo los amantes de la literatura sino, cualquier ciudadno, pueda fiajar en el fascinante mundo de las letras y las palabras.
Este, realmente, siempre ha sido un libro diferente para mí. No se cómo explicarlo pero La hija de un soldado nunca llora siempre ha sido un libro especial para mí, un libro que me apetecía leer siempre. Tal vez, todo eso es porque lo leí por primera vez siendo cerca de los quince años y, hace poco de unos meses, sentí la necesidad de volver a leerlo y ver porqué ese libro había significado tanto en esa época para mí. No se si me sorprendió tanto que quería volver a él, a la profundidad de sus páginas y a su historia pero…después de haberlo leído diez años después ha vuelto a significar lo mismo. Es un libro que recomendaba y que, seguro, seguiré recomendando. Ese, que veo en la estantería de mi habitación y sonrío con ternura recordando partes del libro, de lo que demuestran sus páginas.
Una historia real en la que la autora, Kaylie Jones, recuerda su infancia como la hija del escritor James Jones. Jones, autor de libros tan conocidos como “La delgada línea roja”, instaló su hogar en París hasta que enfermó gravemente y todos volvieron a su tierra; una parte que su hija también cuenta en su libro. Tal vez es eso, la sensación de proximidad, de realidad lo que sorprende tanto de este libro.
Una familia adinerada, feliz que ve como aumenta la familia adoptando un niño y como la niña de la casa siente que le quitan su terreno, su espacio y, por supuesto a su querido padre. Así es como Channe lo ve, la hija de un famosísimo escritor norteamericano afincado en Francia, que piensa que esta nueva incorporación de la familia no va a ser un compañero de juegos; sino que le va a quitar el poco tiempo que ella pasa con su padre.
Cuando al padre le diagnostican que su enfermedad cardíaca va a peor, ponen rumbo a Norteamérica. Tal vez es un hombre de costumbres o es, simple manía pero quiere acabar su obra en su país y morir en el lugar que le vio nacer. Es ahí donde los niños son adoslescentes, donde viven el primer amor; las dificultades de ir a un colegio en el que todos se conocen y ellos son “ los extraños del pueblo”. Poco a poco aprenden a convivir juntos, pasan la adolescencia como unos hermanos más: con momentos de amistad y momentos de odio. Es ahí, donde se refleja la ausencia de la figura paternal en algunos momentos importantes de la vida de los jóvenes y, sobre todo, en aquellos momentos en los que deben tomar una dura y fuerte decisión. Es donde los hermanos más se apoyan, ante la ausencia de esa figura paternal y donde, tal vez Kaylie Jones, intenta enseñar cómo ella necesitaba más a su padre de lo que realmente estaba presente en su vida. Y es ahí donde mediante la figura de Billy (el pequeño niño parisino adoptado que ha crecido) todo el día sentado frente al televisor en el mismo sillón, sin amigos ni nada qué hacer; y, Channe, más preocupada en mantener relaciones con todos sus compañeros de clase que en tener amigas con las que salir.
Ya cuando son mayores, el mismo día en que Billy puede ir a recoger la nacionalidad y llama a su hermana para que le acompañe…se dan cuenta y analizan esos grandes momentos de su infancia que han pasado juntos. Pero no es solo eso, sino que es la propia autora quien comarte con el lector esos momentos de su vida dulces, duros, alegres que le han hecho convertirse en la escritora que es hoy en día.
Es un libro que, como he dicho al comienzo, sigo recomendando. No se porqué, tiene esa chispa que crea complicidad con el lector o que, por lo menos, conmigo la creo. Es una obra que no deja indiferente a nadie.
Es un discurso, pero de esos que uno nunca olvida. García Marques ha sido uno de lso escritores que ha marcado un antes y un después de la literauta mundial. Escritor latinoamericano que ha sabido contar cómo veía su mudno, su país, y poder hacerlo llegar al resto de la humanidad. Pero, no cómo otros lo pueden contar, sino desde ese punto de vista que sólo un rey de las palabras puede hacer.
Es un breve discurso que el autor ofreció al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1982. Es largo, pero hacer que uno vea de dónde le ha salido esa magia para escribir, cómo esos lugares fantásticos es su vida casi cotidiana.
La obra maestra de García Márquez es un clásico de la narrativa mundial y se ha traducido a todos los idiomas literarios. La obra fue publicada en Buenos Aires en 1967 bajo la editorial Sudamericana. Tuvo una tirada inicial de 8.000 ejemplares.
Actualmente ya se han vendido más de 30 millones de copias a lo largo de las diferentes ediciones, superando en número de ventas a cualquier otro escritor de origen latinoamericano.
De entrada, el hecho que llama la atención es la estructura circular que sigue la narración. El círculo no quedará cerrado hasta el sorprendente último párrafo de la obra. Todo comienza con la cola de cerdo y todo finaliza con la cola de cerdo. El paralelismo entre los personajes de la novela, entre José Arcadios y Aurelianos, lleva a la protagonista a especular en un principio y convencerse en un momento final sobre los nombres de los integrantes de la cuarta generación de la mencionada estirpe.
Otro de los aspectos destacables en las líneas de Cien años de soledad es el hecho de todos los miembros varones integrantes de la estirpe de los Buendía sean llamados José Arcadio o Aureliano. Lo que en principio debería suponer una dificultad para que el lector siga la trama narrativa que propone Gabriel García Márquez se convierte, on el transcurso de la lectura, en un reclamo más para introducirse de lleno en la obra. Cada pieza de la familia es totalmente reconocible a través de su personalidad y sus actos de manera que, sin olvidar el paralelismo antes citado, todo José Arcadio o Aureliano es único e irrepetible a pesar de su nombre, dotando así a la obra de una gran originalidad.
Destaca la condena al neocolonialismo que devastó Latinoamérica. Los gringos invaden Macondo con la llegada de la compañía bananera, a través de la cual abusarán de sus ciudadanos. La historia acabará con la muerte de más de tres mil trabajadores de Macondo a cargo de los yankees y el posterior abandono de los cadáveres en el mar.
Si se le puede poner un único pero a la maravillosa historia es el hecho de que los personajes finales no atraen tanto como los primeros. Su personalidad y circunstancias son brillantes por sí mismas, de manera que el lector se encuentra navegando en el eterno mar que el autor ha creado para desentrañar el universo de Macondo y sus habitantes. José Arcadio Buendía tratará de conocer todos los engranajes de cada invento que el gitano Melquíades lleve a Macondo, una persona cuya fascinación científica llevará al mundo de la locura y posterior muerte en condiciones semi-infrahumanas.
La constante Úrsula, mujer que jamás dejará de preocuparse por la continuidad de la familia, erigiéndose como el vínculo de unión entre todos sus miembros, capaz de criar a seis generaciones de la estirpe de los Buendía, una mujer que nunca se preocupó por su propia felicidad, sino que esta felicidad consistirá para ella en ver la perdurabilidad de la raza. José Arcadio y sus odiseas en compañía de los gitanos, con su posterior regreso a Macondo y su matrimonio on la que creía ser su hermana Rebeca, teniendo una muerte tan misteriosa como mágica. Amaranta, y su eterna quemadura en la mano como penitencia de ser la causante del suicidio de Pietro Crespi. Pilar Ternera, madre de Arcadio y Aureliano José, siempre repudiada por los Buendía pero dotada de un fantástico poder para conocer los problemas de cualquier varón de la familia y, sobre todo, Melquíades, el gitano que se presentará a lo largo de toda la obra como un ser inmortal, primero en vida y luego en espíritu, y que será el encargado de guiar a los diferentes miembros para revelarles la historia y el destino del linaje Buendía, cuyo secreto ya había previsto y plasmado en sus imperecederos pergaminos.
Podrían escribirse millones y millones de líneas y no se llegaría a poder analizar en profundidad la novela de Gabriel García Márquez. Cien años de soledad es una obra de la que ningún amante de la literatura puede prescindir. Una fábula en la que se detalla el universo de un pueblo llamado Macondo. Un mito a través del cual se narra la tristeza e infelicidad eterna de José Arcadios y Aurelianos.